- La tradicional competencia organizada por Aguas Andinas reunió a corredores y familias en el río Mapocho, en una jornada que contó con la participación del gobernador Claudio Orrego.
Santiago, 17 de mayo de 2026. La octava versión de la competencia incluyó recorridos de 5K y 10K, permitiendo a los participantes reencontrarse con el río Mapocho, un espacio históricamente asociado a contaminación y que hoy se consolida como un punto de encuentro para el deporte, la vida urbana y las actividades ciudadanas en Santiago.
El gobernador de la Región Metropolitana, Claudio Orrego, quien recorrió el circuito y cruzó la meta en Vitacura junto a cientos de corredores, enfatizó que “esta es una carrera muy linda, porque reivindica no solo el deporte, que siempre es vida y salud, sino también nuestro río Mapocho. El río lleva más de 20 años limpio, pero la gente todavía lo asocia a suciedad porque a veces se ve turbio por los sedimentos del cerro. Reconciliar el río con la ciudad y el deporte con el río me parece una mezcla maravillosa, y hoy venimos con más de mil personas a recorrerlo y correrlo con mucho entusiasmo”.
Por su parte, el general de Aguas Andinas, José Sáez, sostuvo que “esta corrida refleja cómo el río Mapocho se ha ido integrando nuevamente a la vida urbana de Santiago. No se trata solo de una actividad deportiva, sino de una experiencia que invita a las personas a recorrer, valorar y reencontrarse con un espacio natural recuperado, que hoy aporta al bienestar y la calidad de vida de la ciudad en medio del propósito de nuestra compañía de seguir abriendo espacios que permitan a las personas seguir disfrutando de un recurso tan valioso junto a entornos limpios y saludables”.
El evento se desarrolló en un entorno que hoy presenta un cauce libre de descargas contaminantes y que ha permitido el retorno progresivo de biodiversidad, consolidando al río Mapocho como un espacio apto para actividades deportivas, culturales y ciudadanas.
La jornada concluyó con actividades familiares, premiaciones y un espectáculo musical de Javiera Mena, cerrando una mañana en la que miles de personas volvieron a conectarse con uno de los principales símbolos urbanos recuperados de Santiago.





